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Ya sea para relajarse, recuperarse o simplemente disfrutar de un momento para uno mismo, la sesión de sauna es un ritual de bienestar probado desde hace siglos. Para obtener todos sus beneficios, aún es necesario respetar algunas etapas clave. A continuación, el desarrollo ideal de una sesión de sauna, claro y adaptado tanto a principiantes como a usuarios habituales.

Antes de la sesión: prepararse bien

1. Dúchese con agua templada

Esto permite limpiar la piel y ayudar al cuerpo a adaptarse progresivamente al calor. Séquese bien: la piel seca transpira mejor.

2. Hidrátese

Beba un gran vaso de agua antes de la sesión. La sudoración provoca una pérdida de líquidos que conviene anticipar.

3. Elija la indumentaria adecuada

Lo ideal es practicar el sauna desnudo o envuelto en una toalla de algodón. Evite los materiales sintéticos, que impiden que la piel respire.

Material para sauna: toallas de algodón

Durante la sesión: llega el momento del calor y la relajación

Mujer relajándose en un sauna

4. Entre en el sauna y póngase cómodo

Siéntese o túmbese según el espacio disponible. Adopte una postura relajada, sin tensión. Escuchar al cuerpo es fundamental: si aparece una sensación de incomodidad, es el momento de salir.

  • Sauna de infrarrojos: calor suave, progresivo, muy envolvente
  • Sauna de vapor (tradicional): calor más intenso, aire caliente y húmedo
  • Sauna híbrido: combinación de ambas experiencias

Duración recomendada: Principiante: 10 a 15 minutos / Usuario habitual: hasta 20 minutos

5. Respire con calma

Una respiración lenta y profunda favorece la relajación y ayuda al cuerpo a liberar tensiones.

Después de la sesión: recuperación y beneficios prolongados

6. Enfríe su cuerpo de forma progresiva

Salga del sauna, tome el aire unos instantes y, después, una ducha templada a fresca según su tolerancia. Esta etapa ayuda a revitalizar el cuerpo.

7. Descanse

Túmbese o siéntese tranquilamente durante 10 a 15 minutos. Es durante esta fase cuando el cuerpo asimila plenamente los beneficios del calor.

8. Vuelva a hidratarse

Agua, infusión o bebida templada: la hidratación es esencial después de la sesión.

Mujer en un sauna y vaso de agua en un spa para pensar en un tratamiento de sudoración o desintoxicación durante sus vacaciones en un complejo hotelero de lujo, persona feliz y relajada durante sus vacaciones en un lodge, en un hammam para aliviar el estrés cutáneo o reflexionar.

¿Cuántos ciclos en una sesión?

Una sesión completa puede incluir de 1 a 3 ciclos: Calor / Enfriamiento / Descanso.

Los principiantes pueden limitarse a un solo ciclo, mientras que los usuarios experimentados pueden encadenar varias tandas, siempre respetando sus sensaciones.

¿Con qué frecuencia hacer una sesión de sauna?

Por lo general:

2 a 3 sesiones por semana son ideales para disfrutar de forma duradera de los efectos del sauna
Un uso regular permite integrar el sauna en una auténtica rutina de bienestar

En resumen

Una sesión de sauna lograda se basa en tres pilares:

  • una preparación sencilla pero esencial
  • una exposición controlada al calor
  • una fase de recuperación respetada

En Holl’s, cada cabina está diseñada para ofrecer una experiencia fluida, cómoda y adaptada a todos los perfiles, para que cada sesión se convierta en un verdadero momento de placer y regeneración.